¿Por qué hay personas que cada mañana sufren por tener que levantarse muy temprano para llegar a tiempo a un trabajo que no les gusta y que posiblemente hasta odian?

O también, ¿por qué hay personas que, trabajando por su cuenta, el mantener a flote su negocio o emprendimiento se ha convertido en una pesada losa que les desgasta, y por la que cada ocho días están tronándose los dedos para apenas alcanzar juntar los sueldos de sus trabajadores y terminando tan cansados que ya no tienen ni fuerzas ni tiempo para disfrutar de su familia y/o de sus amistades?

Además, tanto unos como otros, dado el cambiante e inestable ambiente global, están a un chasquido de dedos de desaparecer de la faz de la Tierra :-), ya sea de ser despedidos, o de tener que cerrar sus negocios, con las desastrosas y devastadoras consecuencias que ello implica.

Sin embargo… en la otra cara de la moneda, existe otro grupo (mucho más pequeño y selecto) de personas que, con mucho menor esfuerzo y sacrificio, obtienen más de la vida, mayores recompensas económicas, más felicidad, más tiempo libre, más satisfacciones. Y sin importar si trabajan para una empresa o si tienen su propio negocio, gozan de más libertad y prosperidad.

¿Qué es lo que hacen diferente a los que les va bien respecto de los demás?

Seguro puede haber más de una respuesta, sin embargo, una de las más importantes puede ser la forma en que asumen su trabajo o su negocio, es decir, el tipo de mentalidad que desarrollan unos u otros. Se trata de la mentalidad de prosperidad o la mentalidad de escasez. ¿Cuál crees que predomina en ti en este justo momento?

Diversos autores y empresarios extremadamente exitosos, entre ellos Guy Kawasaki, Seth Godin y T. Harv Eker, coinciden al señalar algunas acciones concretas que tanto trabajadores como emprendedores pueden llevar a cabo cada día para poder prosperar en estos tiempos tan caóticos e impredecibles y que tú también puedes implementar desde ya:

Adoptar una Mentalidad de Crecimiento

Muchas personas apenas terminan los estudios formales y se olvidan de seguir estudiando o aprendiendo. No se dan cuenta que aprender es un proceso continuo, no un evento de una sola vez. No concluye cuando completas tu educación formal. En tu caso, si piensas que ya lo sabes todo, estás cometiendo un grave error.

Piénsalo así: Mientras no te llamen a cuentas allá arriba 😉 es porque aun tienes algo que aprender. No importa ni tu edad ni cuánto sepas o qué tan inteligente eres porque, mientras aun respires, siempre podrás mejorar. Cuanto más aprendes, más creces – y más ganas en el camino.

Arremangarse las Mangas

La otra cara de adoptar una mentalidad de crecimiento es abrazar el trabajo inteligente (no necesariamente duro) y la determinación, en otras palabras, la agallas, el superar el miedo, el «tomar el toro por cuernos» y poner manos a la obra. En un mensaje anterior te compartí la metáfora de la vaca no da leche, ¿la recuerdas? Aunque la vaca SI DA leche, solo está a disposición de quien está dispuesto a ensuciarse las manos para obtenerla.

Lograr el éxito es un trabajo en apariencia duro. Las grandes ideas pueden ser (y de hecho lo son) fáciles, pero la implementación es lo menos fácil porque requiere dedicación y pasión. La inteligencia y el talento sin agallas son intrascendentes. Así que ármate de valor, enfócate en tus objetivos y trabaja por ellos, aunque te ensucies en el camino.

Sonreír

¿Sabías que para fruncir el ceño utilizamos 32 músculos mientras que para sonreír apenas 28? Sonríe, sonríe aunque sea sólo por economía. Mientras más sonríes, tiendes a ver más fácil la vida.

Cuando sonríes, el cerebro libera una hormona llamada beta-endorfina, que lleva a la mente mensajes positivos y de bienestar. Cuando sonríes, aunque en apariencia no sientas nada, tu cerebro recibe el mensaje de que todo está bien porque hay una conexión directa entre el sistema nervioso central y la sonrisa. Además, ¿sabías que las mujeres sonríen mucho más que los hombres? Las mujeres, en promedio, viven ocho años más que los hombres. ¿Tendrá algo que ver la sonrisa con eso? ¡Sin ninguna duda!

Así que, ahora mismo, quita esa cara seria y comienza a sonreír con mayor frecuencia, aunque momentáneamente creas que no tienes motivos para ello 😀

El pájaro no canta porque es feliz. Es feliz porque canta. ¿Captas el trasfondo?

Profundizando un poco…

Hace varios años se llevó acabo un estudio en un hospital psiquiátrico. Dos grupos de pacientes que sufrían depresión fueron sometidos a una misma terapia medicinal con la salvedad de que a los miembros de uno de ellos se les colocó una cinta adhesiva en la boca para forzar en su rostro una sonrisa. Después de unos días, este grupo mostró una mejoría mucho más rápida porque al sonreír, aunque fuera forzado e involuntario, los pacientes transmitían un mensaje de felicidad a sus cerebros.

Ahora piensa en los japoneses. Por una cuestión cultural, sonríen cada vez que tienen a su lado a alguna persona. En un experimento se sometió a cierto número de japoneses divididos en dos grupos a una prueba. Esta consistía en ver una película de terror.

El grupo 1 iba acompañado a ver la película mientras que el grupo 2 iba solo, sin nadie que los acompañara.

En ambos grupos, mientras veían la película, un catéter colocado en una vena recogía una muestra de sangre para medir el nivel de catecolaminas (hormonas del estrés), y al mismo tiempo se les medía el ritmo cardíaco.

Los investigadores observaron lo siguiente:

En el grupo 1, el de los japoneses que asistieron acompañados, cuando aparecía una escena de terror, se miraban entre sí y sonreían.

En el grupo 2, los que asistieron solos, no tenían a quién sonreír.

¿Los resultados?

En el primer grupo, el nivel de hormona de estrés en la sangre y la frecuencia cardiaca fueron mucho menores respecto a los integrantes del grupo 2. Con esto, los investigadores concluyeron que la sonrisa provocaba una reacción corporal que disminuía la liberación de la hormona del estrés.

Tan importante es el tema de la sonrisa, de sentirse contento, que en muchas organizaciones han desarrollado programas especializados sobre el tema.

Por ejemplo, en Google, uno de sus ingenieros, Chade-Meng Tan, creó un entrenamiento sobre Inteligencia Emocional basado en la concientización llamado Busca en Tu Interior. Tuvo tanto éxito con su entrenamiento que Meng escribió un libro con el mismo nombre que terminó convirtiéndose en un bestseller. Derivado de ese monumental éxito, acaba de publicar la continuación: Gozo al Instante. Ambos libros súper recomendables.

Empresas como Zappos, encabezada por Tony Hsieh, han alcanzado notable éxito por el ambiente festivo que prevalece en sus instalaciones. Hsieh también publicó un libro, Delivering Happiness, en el que cuenta por qué su empresa, (ahora propiedad de Amazon) alcanzó tanto éxito. Todo lo atribuye al ambiente laboral basado en la felicidad de sus empleados y por lo tanto, trasladado a sus clientes. Un círculo virtuoso perfecto.

También Tal Ben-Shahar, profesor de psicología positiva en la Universidad de Harvard, impartió por más de 10 años consecutivos el curso más popular dentro de Harvard sobre el tema de la felicidad.

Piénsalo por un momento, hasta películas como Monster Inc de Pixar lo saben… lo saben… La risa, como energía positiva, tiene una fuerza impresionante que actúa como un transformador de emociones, pudiendo neutralizar y hasta cambiar la polaridad de la tristeza o la depresión…

Recuerdo a mi madre hace muchos años diciéndome: Al mal tiempo buena cara. Al principio no tenía bien claro el significado profundo de esas palabras. Ahora sí. Una buena cara empieza por sonreír.

Así que ya lo sabes, cuando tu estado de ánimo no sea el mejor, el antídoto más poderoso es SONREÍR.

Vamos con algunas acciones más que puedes poner en práctica ahora mismo:

Practicar la Actitud Mental Positiva

Esencialmente los resumiría en una predisposición hacia lo positivo. Hace algún tiempo te compartí las seis características para desarrollar una sólida mentalidad positiva: Motivación Interna, Objetivos Elevados, Dividir Objetivos, Combinar Presente y Futuro, Compromiso Personal y Autocomparación. Cuando enfrentes grandes retos apoyándote en una sólida actitud mental positiva no habrá obstáculo que te frene, sin importar su tamaño.

Realizar Actos Precesivos Positivos

Imagina que hay un marcador kármico en el cielo. El saldo neto de este marcador determina tu destino. Procura llevar a cabo acciones positivas, ayudando a las personas, haciendo del mundo un lugar mejor.

¿Por dónde empezar?

Muy sencillo:

  • Practica la caridad.
  • Realiza donativos. Si no tienes claro a qué institución, Wikipedia podría ser un buen comienzo).
  • Crea nuevas oportunidades no sólo para ti sino también para los demás.
  • Ofrece precios más justos; etc.

Estas acciones traerán alegría y felicidad inmediata e incluso pueden ser una inversión en tu futuro.

Examinar, poner a prueba todo

No des nada por sentado. La vida no es todo unicornios y polvos mágicos. No se trata de ser escéptico. Se trata de examinar todo y no pasar por la vida en piloto automático como si fueras un tubo. Una vida sin experiencias significa que nunca verás las estrellas.

Nunca mentir

Tú sabes que mentir rara vez funciona. Mentir requiere demasiado tiempo y energía, porque tienes que seguir la pista de cómo mentiste para mantener esa mentira. En su lugar, siempre di la verdad, y verás que rara vez ocultarás la verdad. ‘La verdad os hará libres…’

Permitir que las personas te devuelvan el favor

Al permitir que las personas te devuelvan el dinero o el favor que inicialmente les diste, las honras. Les liberas de sentirse endeudados, permites que la energía fluya, y esa capacidad de reciprocidad fomenta el sentido de autoestima en ambos sentidos.

¿Te hacen sentido estas recomendaciones?

¿Agregarías o eliminarías alguna?